Evolución
de la Conciencia
Artículo publicado en la
revista “Integra” en 1998.
Después
de haber pasado un poco más de dos horas sentado en la parte
trasera del automóvil, recorriendo los valles y colinas que rodean
a la súper metrópoli que en su tiempo fuera la capital del gran
imperio azteca, llegamos al sitio arqueológico de Malinalco.
El
sol apenas comenzaba su ascensión hacia el cenit,
así que subir los muchos escalones que
conducen hasta la pirámide no representó mayor esfuerzo. Como
sucede cada 21 de marzo desde hace ya varios años, los mexicanos
nos congregamos en las pirámides de nuestros antepasados para
realizar todo tipo de ceremonias. Rituales que, quizás sin saberlo,
son pasos para lograr la Evolución de la Conciencia.
Este pasado
21 de marzo fuimos los primeros en llegar a la cima de la montaña
donde se encuentra el centro ceremonial de Malinalco, otrora lugar
de iniciación de los Caballeros Águila, guerreros religiosos que
constituían una elite de superhombres no sólo por sus habilidades
guerreras sino por su misticismo y el manejo de su intuición y poderes mentales.
Una vez que hicimos nuestros ejercicios de
manejo de energía en la cumbre de la pirámide que hay ahí, nos
dispusimos a meditar. Cuando terminamos nuestra meditación el
lugar estaba lleno de gente de todas las edades. Lo primero que me
impresionó fue el respeto con el que la gente se comportaba en
ese lugar. Diferentes grupos haciendo diferentes cosas pero todos
en convivencia armónica y sin importunarse unos a otros. Lo
que le puso la “cereza al helado”, fue escuchar a un par de
jóvenes adolescentes decir: “¿Cargamos energía ahorita o más al
rato?”.
Después de más de veinte años de estar compartiendo temas de
superación personal y evolución de la conciencia con miles de
personas, puedo decir que nuestra sociedad y sobre todo nuestra
cultura están cambiando de una manera sorprendente. Hace tan solo
diez años hablar de la conciencia o de “cargar energía” en una
pirámide era tema considerado sólo para “locos”. Hoy en día pensar
en ir a la pirámide de Teotihuacan el 21 de marzo es estar
dispuesto a compartir el espacio con miles y miles de personas que
acuden ahí cada año.
La Evolución de la Conciencia obviamente
significa mucho más que “cargar energía” en una pirámide. Esto
solamente es una evidencia del cambio de mentalidad que estamos viviendo.
La Evolución de la Conciencia es un proceso necesario para la
integración de la humanidad. Es abrirse paso entre la aparente
injusticia del mundo y la creencia en un Ser Superior. Es la
reconciliación final entre lo humano y lo divino, entre lo
objetivo y los subjetivo.
Tratar de abarcar en estas líneas todo
lo que la Evolución de la Conciencia significa sería ingenuo y
prácticamente imposible, así que mencionaremos algunas
generalidades. La Evolución de la Conciencia exige, primero que
nada, un cambio de paradigmas. Esto es, un cambio en nuestra
manera de pensar. Existen tres paradigmas básicos de percepción de
la realidad, del origen de los problemas y de como solucionarlos.
El primer paradigma es el del “teléfono ocupado” (tú, tú, tú,
tú). Podríamos decir que es el “más primitivo”. Desde esta visión
del mundo la gente “me hace” sentir, me provoca, todo lo que me
sucede es siempre culpa o responsabilidad de alguien más. La gente
con este paradigma es la que más sufre pues su vida esta en manos
de otros y no hay nada que hacer al respecto.
El segundo paradigma
requiere algo de trabajo. Es el paradigma del “yo-yo”. En esta
visión del mundo yo soy el único responsable de lo que me pasa.
“Yo puedo”, “Yo lo consigo”, etc. Estar en este paradigma significa
un avance con respecto al primero pero no es el final del camino
aunque así lo crean y lo promuevan muchas escuelas de superación
personal.
El tercer nivel en este proceso de evolución es el
paradigma “nosotros”. Es darse cuenta que la realidad la
construimos entre todos, que no hay un tú ni un yo, simplemente un
nosotros. Quizá este sentido de colectividad sea el aspecto más
importante de la Evolución de la Conciencia. Es necesario cambiar
de un estado de lamentación y queja por todo lo que nos pasa pero
también es necesario romper el estado de “cada quien para su
santo”. Requiere un compromiso de solidaridad con el resto de la
humanidad.
La
Evolución de la Conciencia exige, además de un cambio de
paradigmas en nuestra manera de pensar, congruencia. Es decir,
actuar de acuerdo a ese nuevo paradigma. No se puede hablar y
predicar del perdón y no perdonar. No se puede hablar de la
solidaridad con la humanidad y negarse a practicar la caridad.
Otro aspecto importante de la Evolución de la Conciencia es el
conocimiento del mundo no manifiesto físicamente. Esto se refiere
a la certeza de que existe mucho más de lo que percibimos con
nuestros sentidos físicos. Que hay otras dimensiones o realidades
donde existen los ángeles, guías espirituales o Dios mismo, y que
ese mundo invisible está al alcance de quienes quieran hacer uso
de él para su beneficio, a través de la oración o la meditación.
La Evolución de la Conciencia nos lleva a una integración de la
humanidad, dentro de un marco de tolerancia y comprensión, donde
todos renunciemos a tener la razón y nos comprometamos a buscar la
verdad.
Finalmente, la Evolución de la Conciencia nos lleva también a una
vida de armonía y paz interior que, en última instancia, es la más
auténtica y legítima aspiración de todo ser humano.